¿Te suena familiar?
• Vivís en automático, cumpliendo con todo, pero sin saber bien qué querés vos.
• Sentís que algo se apagó, aunque por fuera todo 'está bien'.
• No te reconocés en el espejo o en las decisiones que tomás.
• Cumplís mandatos que nunca elegiste y no sabés cómo salir de ahí.
• Hay un vacío que no sabés nombrar, pero lo sentís todos los días.